Solo una mujer
Te invito a que me acompañes en este caminar por los senderos de las bellas letras, de la imaginación, de la belleza espiritual, de la armonía, la música, la lectura, el pincel rasgado ante un lienzo, a la belleza de la tierra, sus playas, ríos, montañas, mares, océanos, gente, vida, salud y otras facetas que nos envuelve a cada ser humano…Hagámoslo gratificante el navegar por mundos en donde a través de nuestros dedos sobre el teclado, llenemos de calor humano estos espacios.
MUSA: Legendaria, Reina, Diosa hecha MUJER
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lunes, 25 de junio de 2012
Una pequeña anécdota de mi vida
Con apenas 7 añitos de edad, empece a saber escuchar y estar atenta desde aquel mi rincón favorito de la antesala de la casa, en cuyo espacio se podía fácilmente saber que historia había en cada uno de los objetos que allí adornaban.
Como aquel sofá, el tocadiscos, las mesitas con candelabros, retratos de familias ya idos, de aquel radio antiguo que siempre me pregunte por que siempre al buscar las emisoras veía a través de la pantalla, aquel hilo que hacia posible localizar la emisora que en aquellos años escuchaba fiel mi abuelo paterno.
Siempre en fin de semana, sucedía lo mismo, visitas de todas partes, pasaban de un lugar a otro, desde la sala de estar, hacia el patio español y por que no subiéndose casi todos a la azotea, en donde era mas mi curiosidad por saber de tanto revuelo, de por que treparse en aquel lugar a donde no podía yo ir ni escuchar.
Preguntona, a mas no poder era esta niña que aunque siempre en sus manos había un cuaderno, lapices de colores y la caligrafía que jamas me apartaba de ella por que me gustaba dibujar las iniciales de los nombres de mis padres y abuelitos.
Eran los días mas ajetreados y también llenos de risas, de voces casi calladas, como susurros, como si temieran alguna cosa, mas mis menudos pies cada vez mas se acercaban hacia aquel nutrido grupo de personas que rodeaban al abuelo, siguiéndoles mi padre y mis tíos.
Las mujeres de la casa, se les veía en la cocina, en donde jamas faltaba el café, las galletitas saladas, el casabe, la champola(es el licuado de la fruta llamada aquí Guanabana), algún ron o aguardiente u otra bebida en botellas que muchos solicitaban al preferirlas ante el ron(tiempo después supe que era wisky).
Mi voz menuda, dulce, vivaz, comenzó a escucharse entre aquel grupo que casi siempre eran los mismos a diferencia de alguno que se le sumaba, llamando la atención de todos, en especial a mi abuelo, que en sencillas y pocas palabras me daba la respuesta adecuada a mi edad. Es entonces cuando supe de la palabra Política, sobre Partidos, sobre Líderes, sobre Revolución, sobre Exilios, Opresiones, de Dictaduras, etc.
Es entonces cuando fui identificando tanto personalmente aquellos rostros y en los periódicos, al Profesor Juan Bosch, a José Francisco Peña Gómez, a militares y otras personalidades que poco a poco tuve el privilegio de conocer a pesar de mi temprana edad.
Y aquel tocadiscos que entonaba aquellas canciones de Fernando Valadez, muchas veces era sustituido por aquel viejo radio para escucharle como a escondida sobre lo que se estaba viviendo en ese momento y que fue luego de unos dos o tres años después el inicio de lo que en toda mi familia y amigos el Triunfo de la Juventud Revolucionaria y que luego ya siendo una jovencita de 14 años comenze a trillar por la causa en la que mis antepasados lucharon...es importante decirles que aunque mi abuelo que me enseño sobre el pilar de la Revolución y la Democracía, no pudo verme forjarme como seguidora de sus propios ideales, los cuales hoy por hoy defiendo y defenderé por siempre.
Escrito May 28, 2009, 8:59pm
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